Como ya es de público conocimiento, la final de la Copa Sudamericana nuevamente se disputará en Asunción, el próximo 22 de noviembre.
Según información del periodista de Nación Media, Andrés Rolón, los estadios que son candidatos a acoger la gran final del certamen continental son el Defensores del Chaco y La Huerta de Libertad.
El Defensores, la casa de la Albirroja, tiene una capacidad para 42.000 espectadores. Por su parte, la Huerta luego de las refacciones tiene un aforo para 15.000 espectadores.
Conmebol tiene en la mira a estos dos estadios del fútbol paraguayo, que evidentemente reúnen los requisitos requeridos para un partido de tamaña magnitud.
En el 2019 y el 2024, la Nueva Olla de Cerro Porteño fue el escenario de la final de la Sudamericana en Asunción.
En un principio, la final de este año estaba prevista para jugarse en Santa Cruz, Bolivia. Por cuestiones de retraso en las remodelaciones de las obras la Conmebol decidió cambiar de lugar.
Asunción, madre de finales. La Confederación Sudamericana de Fútbol nuevamente optó por Asunción para una final continental, tal como pasó la temporada pasada con Racing y Cruzeiro en la Nueva Olla.
Conmebol decidió mudar nuevamente la sede de la final de la Copa Sudamericana, que estaba prevista para disputarse en Santa Cruz, Bolivia. Finalmente, por cuestiones logísticas, las obras en el Tahuichi Aguilera tuvo varios retrasos y luego de la última inspección se decidió modificar.
Asunción otra vez será sede por segunda vez consecutiva, luego de lo que fue la gran fiesta del año pasado con Racing y Cruzeiro en Barrio Obrero. La final de este año está marcada para el próximo 22 de noviembre.
En total, será la tercera ocasión que Asunción acogerá un evento continental, ya que también se dio en el 2019 en cancha de Cerro. La Conmebol aún no eligió el escenario pero claramente la Nueva Olla parte como favorito.
En la primera descalificación en el fútbol sudamericano en una década, Independiente de Argentina fue expulsado de la Copa Sudamericana 2025 por los violentos enfrentamientos entre hinchas en su partido hace dos semanas en Buenos Aires contra la Universidad de Chile.
La feroz pelea entre aficionados argentinos y chilenos en el estadio Libertadores de América, una de las peores en los últimos años en el continente, dio la vuelta al mundo debido a su extrema brutalidad.
Los fanáticos se atacaron con cuchillos, palos y granadas de estruendo dentro del recinto. Hubo incendios en las butacas y un aficionado, en medio del pánico, se arrojó al vacío desde las gradas para escapar de la agresión.
El saldo fue de al menos 19 heridos, dos de ellos en estado grave, y más de cien detenidos, la inmensa mayoría chilenos, según la policía argentina.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, que envió a su ministro del Interior para atender la situación, denunció el "linchamiento" de chilenos y el jefe de la FIFA, Gianni Infantino, exigió "sanciones ejemplificadoras".
Tras escuchar los descargos de los representantes de ambos clubes, la Conmebol profirió este jueves un fallo, conocido por la AFP, en que además ordena a ambos equipos que disputen sin su público sus próximos 14 partidos en torneos internacionales -siete de local y siete de visitante-.
- "Ganaron los violentos" -
Entre otras puniciones consignadas en la sentencia, que se puede apelar y advierte de sanciones más severas en caso de reincidencia, Independiente fue multado con 250 mil dólares y la U con 270 mil.
"Perdió el fútbol, ganaron los violentos", indicó el once de Avellaneda en una fotografía compartida en la red social X tras conocer la determinación.
El equipo chileno, que iba ganando 1-0 la serie global de octavos de final cuando el juego de vuelta fue cancelado, avanzará de ronda y disputará los cuartos de la Sudamericana ante Alianza Lima.
"Se ha hecho justicia en lo deportivo al darse por ganador a Universidad de Chile", dijo el presidente de la institución santiaguina, Michael Clark, quien sin embargo se mostró intranquilo "con la sanción de jugar siete partidos sin público como locales".
El dirigente anunció que la U trabaja en la "apelación" del fallo, que fue divulgado minutos antes del inicio de la penúltima jornada del clasificatorio sudamericano para el Mundial de 2026.
La sentencia también ordena a ambos combinados realizar campañas en redes sociales y en sus estadios contra el "racismo, discriminación y violencia".
El partido, jugado el 20 de agosto, fue suspendido por el árbitro uruguayo Gustavo Tejera a los 48 minutos luego de una seguidilla de disturbios en las tribunas.
Minutos después, la Conmebol comunicó oficialmente la cancelación del encuentro a través de los altoparlantes del estadio, en el sur de Buenos Aires. Fue entonces cuando se registraron los principales hechos de violencia.
El equipo argentino -a cargo de la organización del encuentro- ha sido cuestionado por fallas en la logística de seguridad.
- Pocos precedentes -
El antecedente más inmediato de una descalificación ordenada por la Conmebol se remonta a mayo de 2015.
El organismo expulsó de la Copa Libertadores a Boca Juniors, uno de los clubes más grandes del continente, luego de que sus hinchas agredieran con gas pimienta a los jugadores de River Plate, su más enconado rival.
Los futbolistas del Millonario fueron atacados en el estadio La Bombonera, en Buenos Aires, cuando se disponían a salir al campo para disputar el segundo tiempo de una serie de octavos de final que iba 1-0 a favor del equipo de la banda roja cruzada.
El duelo de vuelta del superclásico argentino fue suspendido y el Xeneize descalificado de esa edición, además de sancionado con multas y prohibición de jugar con público varios partidos internacionales.
River avanzó a cuartos y posteriormente alzó su tercer título en el principal torneo de clubes de América.
Tras la expulsión de Boca en 2015, la Conmebol ha castigado al menos a un equipo con la derrota luego de incidentes violentos en las tribunas que impidieron la conclusión del cotejo.
Sucedió en abril de este año, en un juego de la fase de grupos de la Libertadores entre Colo Colo y Fortaleza en Santiago.
Los brasileños obtuvieron una victoria 3-0 en el escritorio después de que el partido fuera cancelado por la invasión del campo de parte de la hinchada chilena, en protesta por la muerte de dos personas en las afueras del estadio Monumental de Santiago antes del compromiso.