¿"Palo" para Max? Hamilton y su crítica a los que se "quejaron" del GP de Las Vegas

El piloto británico Lewis Hamilton, siete veces campeón de la Fórmula 1, aseguró que las emociones vividas durante el Gran Premio de Las Vegas del sábado fueron la respuesta perfecta a los críticos de la nueva carrera.

El ganador de la prueba, el neerlandés Max Verstappen, fue una de las figuras que cuestionó el ambiente alrededor del Gran Premio de la capital del juego, lamentando que fuera "99% espectáculo, 1% evento deportivo".

Pero la carrera nocturna, con múltiples adelantamientos, incidentes y cambios de líder bajo las luces de neón de los casinos, demostró que este evento también puede ofrecer emociones deportivas.

"Para toda esa gente que se mostraba tan negativa sobre este fin de semana, diciendo que todo era espectáculo y 'bla bla bla', creo que Las Vegas les ha demostrado que estaban equivocados", espetó Hamilton, que terminó en séptima posición.

Christian Horner, director de Verstappen en el equipo Red Bull, se mostró de acuerdo con esta posición.

"Creo que ha sido una gran carrera. Emocionante. Tienes largas rectas, grandes zonas de frenada y sin agarre, así que es complicado para los pilotos", razonó Horner, que cree que su pupilo disfrutó del desafío.

A Verstappen "le encanta una carrera así, creo que cambió de opinión sobre Las Vegas", afirmó.

En su turno el neerlandés, quien ya tenía asegurado su tercer título del Mundial, midió sus palabras sobre la vuelta de la Fórmula 1 a Las Vegas tras 41 años de ausencia.

"Esperaba que fuera una buena carrera hoy. Ya había hablado sobre las rectas, las curvas de baja velocidad... así que ese nunca ha sido mi problema", señaló. "Pero sí, hoy ha sido divertido. Eso es lo único que quiero decir al respecto. Espero que todo el mundo lo haya disfrutado".

Las Vegas, Estados Unidos. AFP.

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Max Verstappen triunfa en Las Vegas y Sergio Pérez asegura el subcampeonato mundial

El neerlandés Max Verstappen, campeón anticipado del Mundial de Fórmula 1, conquistó el sábado el Gran Premio de Las Vegas al superar en una emocionante carrera nocturna a Charles Leclerc y al mexicano Sergio Pérez, que terminará la temporada en el segundo lugar.

'Checo' Pérez, que perdió la segunda posición de la carrera en un adelantamiento de Leclerc en la última vuelta, tiene garantizado el subcampeonato cuando el Mundial concluya la semana que viene en Abu Dabi, el mejor resultado logrado por un piloto mexicano.

Verstappen, compañero de Pérez en Red Bull, se sobrepuso a numerosas dificultades en esta carrera de regreso de la Fórmula 1 a las Vegas, incluyendo una sanción de cinco segundos por una agresiva maniobra en la salida.

Pero el insaciable 'Mad Max', que tiene asegurado desde hace semanas su tercer título mundial, acabó alargando su récord de victorias, 18 en las 21 carreras del curso, incluidas las tres en Estados Unidos.

"Ha sido difícil. He intentado ir a por todas en la salida, pero me he quedado sin agarre. Eso nos ha retrasado, nos ha hecho ganar la penalización y he tenido que adelantar a muchos autos", explicó Verstappen, de 26 años.

Aunque fue el más crítico con el 'show' organizado alrededor de este Gran Premio, Verstappen celebró cantando por radio el clásico 'Viva Las Vegas' cuando cruzaba la meta bajo las luces de neón de la gran avenida de los casinos y la futurista The Sphere, el mayor recinto esférico del mundo.

El paddock instalado en la capital del juego se llenó de celebridades del mundo de la música, el deporte y el espectáculo como Rihanna, Brad Pitt, David Beckham o Justin Bieber, a quien se encargó ondear la bandera a cuadros en la meta.

La vuelta de la competición a Las Vegas, tras las carreras de 1981 y 1982, es crucial en la estrategia de la Fórmula 1 de conquistar el público estadounidense, que sufrió un grave traspiés el jueves con la vergonzosa cancelación de los primeros ensayos debido a una alcantarilla mal sellada que dañó el Ferrari del español Carlos Sainz.

La falta de adherencia de la pista hizo que no faltaran los incidentes, adelantamientos y cambios de liderato en una prueba que arrancó a las diez de la noche y ofreció el espectáculo que los promotores ansiaban para el nuevo evento.

"Fue una carrera muy difícil", reconoció Pérez. "Ha sido bastante difícil con las ráfagas de viento, el bloqueo de la parte trasera. No me esperaba el adelantamiento final de Charles, él estaba a 0.7 y, luego en la zona de frenada, ya estaba ahí, así que bien por él y por Max".

 

- Decepción de Ferrari -

 

El monegasco Leclerc partió por quinta vez en el año en la 'pole position' pero volvió a sucumbir ante la velocidad y el talento de Verstappen.

Ferrari desaprovechó así otro trazado de características urbanas que teóricamente le favorecía.

Su otro piloto, el español Sainz, fue sexto en un fin de semana desafortunado. El madrileño tuvo que salir en la duodécima posición tras recibir una controvertida penalización de 10 puestos por los nuevos componentes que necesitó su auto tras el choque con la alcantarilla el jueves.

El también español Fernando Alonso (Aston Martin) terminó en la novena plaza y el británico Lewis Hamilton fue séptimo.

El siete veces campeón mundial era el único que podía disputarle la segunda plaza del campeonato a Pérez pero para ello necesitaba finalizar por delante del mexicano en Las Vegas.

 

- Incidentes y remontadas -

 

La penúltima carrera de la temporada vivió una convulsa salida en la que Verstappen hizo una agresiva maniobra por el interior con la que desplazó fuera del trazado a Leclerc y le costó la sanción de cinco segundos.

El escaso agarre de la fría pista produjo numerosas colisiones en la primera vuelta como las de Sainz y 'Checo' Pérez, que tuvo que cambiar su alerón delantero.

El mexicano puso después la directa a la caza de Hamilton y, tras un pinchazo del británico, se catapultó hasta la segunda posición tras Leclerc, líder de nuevo por la aplicación de la sanción de Verstappen en boxes.

La primera posición se le volvió a escapar rápidamente a Leclerc ante el empuje de 'Checo' Pérez, que tomó el mundo en el ecuador de la prueba.

Leclerc le volvió a rebasar pero Verstappen, recuperado de un impacto con George Russell, ya estaba a rueda del dúo y en la vuelta 38 tomó una primera posición que ya no abandonó hasta el final.

Cuando Red Bull acariciaba su primer 1-2 desde principios de septiembre, Leclerc hizo una astuta maniobra final para desbancar a Pérez del segundo puesto.

Aún así el piloto de Guadalajara cumplió su objetivo de lograr el primer subcampeonato de Fórmula 1 de su carrera, tras ser cuarto en 2020 y 2021 y tercero el año pasado.

 

Las Vegas, Estados Unidos | AFP.

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Francisco “Pancho” Gorostiaga y un legado que sigue vivo a 13 años de su desaparición

El automovilismo paraguayo se sostiene sobre la figura de las grandes figuras que han sabido inmortalizarse a lo largo de los años, pero entre todos destaca uno que, a 13 años de su desaparición física, mantiene su recuerdo latente en todos aquellos que lo vieron pasar en los tramos de carrera del rally nacional. Su nombre, escrito con letras doradas en los laterales de cada máquina, Francisco “Pancho” Gorostiaga. 

Con una pasión que estuvo “dormida” en gran parte de su juventud, Francisco Gorostiaga empezó bastante tarde en el automovilismo deportivo, y es que los primeros pasos los dio primero con  las motos acuáticas, compartiendo con grandes amigos como Marco Galanti, José Carlos Grillón entre otros. Justamente, Grillon fue uno de los que le impulsó a subirse a un auto de rallys, llegando a invitarlo a probar uno de los Toyota Celica que habían llegado a Paraguay. Esto despertó en Gorostiaga una necesidad de seguir acelerando, empezando a escalar y a hacerse de un nombre, lentamente hasta ser la gran figura que hasta el día de hoy permanece en la memoria. 

Gorostiaga supo construir en casi 15 años de carrera deportiva un legado a base de golpes y mucho temperamento, carisma y ese espíritu imbatible que cautivó a más de uno,  y que lo llevó a conquistar campeonatos nacionales como sudamericanos, y por supuesto, a reinar en el infierno verde siendo referente total en la década de los 2000. “Pancho” quien dio sus primeros pasos con un Subaru para luego subir al clásico Lancia, inmortalizó su nombre con la marca Toyota, bandera que supo llevar desde 1998 primero con el Toyota Celica 205, para luego subir al coche que lo llevaría a la gloria absoluta, el Corolla WRC. 

 

El Corolla WRC y su impacto cultural 

Francisco Gorostiaga y Víctor Aguilera festejando tras ganar el TCR 2002 - PH: Gentileza

 

Los 2000 empezaban para Gorostiaga con las ganas de lograr la epopeya de ganar el Transchaco Rally, carrera madre del rally nacional. Para ello, acudió a Mario Laterza, uno de los artífices de sus grandes logros deportivos, junto a este reconocido preparador y sumado a un joven Victor “Figu” Aguilera en la butaca derecha, Gorostiaga se hacía con un flamante Corolla WRC con menos de 100 kilómetros de vida util, practicamente nuevo para los estándares de aquellos años. El coche llega y rápidamente llegan las primeras “piñas”, como la del TCR 2001, una de las más recordadas. Pero Gorostiaga da un gran paso, y se interna unas semanas a hacer un curso de manejo que cambiaría su forma de ver las cosas, dando un gran paso deportivo que lo llevaría a la punta. 

Y los logros llegaron, en 2002 lograba el primero de sus tres hitos en el Chaco, ganando una de las carreras más rápidas a nivel de promedio de velocidad en la historia del Chaco, batiéndose a duelo con Diego Domínguez, Marco Galanti y Martín Masi, en una carrera donde Gorostiaga supo administrar los momentos para tocar el cielo con las manos por primera vez. 

Aquí empezaba a formarse la leyenda, el hito, en una conjunción piloto - coche - copiloto - equipo, Gorostiaga logró ser campeón nacional, campeón sudamericano y lograr una de las poles más impactantes de la historia, cuando logró batir a Alejandro Galanti en un épico duelo en el entonces Aratirí en el año 2005. 

 

Suero o champagne 

PH: El Toyota Corolla WRC de Gorostiaga y Gómez en el TCR 2006 - PH: Archivo NM

 

Pero los golpes iban y venían, siendo 2006 un momento crítico en la carrera de Gorostiaga, en plena disputa del Trans Itapúa, Gorostiaga  Aguilera sufrieron uno de los golpes más duros en la historia del rally paraguayo, dejando al Corolla WRC prácticamente inservible, con Aguilera seriamente golpeado y Pancho con una lesión en la pierna que requeriría una cirugía que, en teoría, lo dejaría fuera de carrera por mucho tiempo. 

En palabras de Mario Laterza, Gorostiaga nunca tuvo ninguna intención de dejar de correr ese año, y es que cuando él iba a Brasil a someterse a una operación días después del accidente, Laterza tomaba un avión rumbo a Alemania a la sede del Team Toyota Europe, a comprar todos los respuestos para que el coche esté listo para el Transchaco Rally 2006. 

Y el coche se puso a tono, prácticamente un 0km esperando el momento, y como siempre, Gorostiaga no pudo aguantar las ganas, y en muletas dio las primeras vueltas con el coche, listo para buscar otra victoria. El problema, era momento de buscar a un nuevo copiloto, ante la baja de “Figu”, y de repente salió la figura de un joven Eduardo Gómez, quien en 2005 sorprendió a todos logrando el podio en la carrera demostrando grandes dotes en la butaca derecha. 

La nueva dupla nacía, y el resultado no fue otro que dos victorias seguidas en el Chaco entre 2006 y 2007, dejando una huella imborrable y volviendo a demostrar que la frase seguía más vigente, “suero o champagne”. 

 

El “último baile” en Ybycuí 

El Mitsubishi Lancer EVO X de Francisco Gorostiaga y Eduardo Gómez. FOTO: Eduardo Gómez

 

La última fecha del Campeonato Nacional de Rally 2010 tenía marcado una definición de bandera verde por el cetro de campeón en la general. Victor Galeano y Gustavo Saba saldrían a buscar los tiempos intentando alzarse con el título, llevándose todos los reflectores en aquella ocasión. 

Sin embargo, otros ponían sus ojos en alguien que, dentro de todo, siempre se caracterizó por resistir y volver después de cada golpe, y es que Francisco Gorostiaga volvía a la carga después de aquel horrible vuelco en el Transchaco Rally. Con energías renovadas, con un auto que de a poco iba adaptándose al concepto de manejo de “Pancho”, y por supuesto, con la experiencia de Eduardo Gómez en la butaca derecha, dándole seguridad en cada tramo de carrera. 

La idea en aquel Rally de Ybycuí era sencilla, ganar ritmo, ganar confianza y apuntar a un 2011 peleando de vuelta la punta. Pero la sed competitiva de Pancho pedía ser saciada, obligándolo a ir por todo en cada tramo. A pesar de venir entre los cuatro primeros, llegando al último prime del día sábado, algo cambió en Gorostiaga, una mirada que solo apuntaba al horizonte, concentrado, pensando solamente en el momento de soltar el freno y pisar el acelerador. 

El cronómetro marcó la hora madre, momento en el que el Mitsubishi Lancer EVO X salió impulsado por las ganas incontenibles de marcar el scratch, sin resquicios para cometer errores. Un tramo impecable, 2800 metros lo separaban de llevarse el mejor tiempo, a fondo, acelerando como él solo podía hacerlo, enfocado en la hoja de ruta que Gómez había preparado minuciosamente en las recorridas.

Pero en la última curva del circuito, a pocos metros de la bajada de bandera, el destino tenía preparado otra prueba de fuego para Gorostiaga y Goméz. El coche sale por centímetros de la pista, obligando a Pancho a usar la muñeca para mantener el control de la máquina, pese a este incidente lograron llegar al final de la especial, y con un tiempazo marcado en el cronómetro.

Sin embargo, la alegría pasó a ser decepción al ver que habían quedado igualados en cronos con Alejandro Galanti. Increíblemente se les escapó de las manos un scratch que estuvo a metros de ser solo para ellos. En ese momento, una voz fuerte suena en los oídos de Eduardo Gómez, “estoy triste, quería regalarte la victoria en este prime .... sin embargo, creo que estamos de vuelta” , era Gorostiaga, siempre optimista y listo para dar pelea de vuelta. 

Lastimosamente, el segundo día de competencia no acompañó en suerte al binomio Gorostiaga - Gómez. Un llantazo en la delantera izquierda, que desembocó en el corte del mazo del cableado eléctrico, dejó a esta dupla definitivamente fuera de carrera, pero con un sabor a esperanza, el 2011 sería mejor, Pancho y Edu estaban seguros de ello. 

Aquella prueba terminó en manos de Itor Galeano, quien al final se coronó como campeón nacional. Ybycuí dejaría de ser parte del calendario competitivo, mientras que Francisco Gorostiaga partía rumbo a Asunción, a seguir con sus actividades, pensando de reojo en la siguiente carrera, buscando errores y planificando estrategias para estar de vuelta en lo más alto.

Sin saberlo, ese día, aquel domingo 14 de noviembre, sería la última vez en el que veríamos a Pancho salir del parque cerrado, siempre con una energía y una seguridad que solo un campeón podía transmitir. 

También sería la última vez en el  que Eduardo Gómez le cantaría una referencia, aquellas en las que él podía estar seguro de seguir, siempre a fondo. Como bien lo decía, “Donde todos frenan…”

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