Fútbol Paraguayo

Paraguay, donde se cambia un DT cada 12 días

esPor Christian Pérez/ TW: @chrisperezz7/ Contacto: cristian.perez@gruponacion.com.pỳ

Definitivamente Paraguay se volvió un país que odia los procesos en el fútbol. Haciendo un análisis frío desde el 2016, hasta el presente, los números encontrados son realmente escandalosos. Según los datos desde hace dos años y nueve meses, aquí se cambia un DT ¡cada 12 días! Impresionante.

Basándonos en los datos recogidos desde el 1 de enero del 2016, la Primera División del fútbol paraguayo se ha caracterizado por una inestabilidad terrible. 16 equipos ha jugado en la máxima categoría de nuestro fútbol y todos se pasaron coleccionando técnicos, a excepciones de unos que otros, que intentaron jugarse por un trabajo a largo plazo.

En 994 días, desde enero del 2016 hasta hoy -viernes 21 de septiembre-, se registraron 84 cambios oficiales de técnicos, sin contar los interinos. Haciendo un promedio entre las jornadas que han pasado desde el 2016 y la cantidad de profesionales que fueron removidos de sus cargos, se llega a un promedio exacto de 1 DT cada 11, 8 días, que redondeando son 12. Así es. Los estrategas han pasado a ser totalmente desechables y la planificación no existe; solo se buscan “bomberos” para salvar alguna emergencia.

En total se utilizaron 51 entrenadores, de los cuáles 30 fueron paraguayos y el resto, extranjeros. Los criollos son mayoría, pero mucho de ellos, como Jacquet, Jara Saguier, Víctor Genes, Roberto Torres y muchos otros, fueron “borrados” totalmente del mapa, mientras que algunos extranjeros pasan de fracasar de un equipo a otro. Es tanto el aprecio a los “foráneos”, que no se tienen en cuenta los números inmediatos y al parecer se eligen profesionales a ciegas.

Casi el 60 % por ciento fueron son paraguayos, mientras que en segundo lugar de preferencia están los argentinos, con un 19, 6 %, seguido por los estrategas charrúas, que cortan casi el 10 % de la torta. El resto se reparten entre españoles, colombianos, brasileños y hasta un venezolano, gracias a Cerro.

Desde el 2016 para adelante pocos son los que han podido culminar temporadas o año completo. Ni siquiera los grandes, Cerro y Olimpia, que también han sido víctimas de la mala planificación e inestabilidad penosa.

Los más duraderos

Daniel Garnero es el que encabeza el podio de entrenador más estable y con buen proyecto en un club. Estuvo 477 días en Guaraní, desde agosto del 2016, hasta diciembre del 2017, cuando decidió irse a Olimpia. El DT argentino logró mecanizar un gran equipo. Fue vicecampeón y campeón con el Aurinegro.

El español Fernando Jubero lo sigue como el segundo de mayor estabilidad, cuando estuvo todo un año (2017) en Libertad, club con el que rompió su maldición de eterno subcampeón.

Aunque parezca raro e insólito, el argentino Mario Jara, completa el podio de los entrenadores que más duraron en un equipo, en los últimos dos años y nueve meses. Llegó a sentarse por 285 días en el banco de Rubio Ñu, en la temporada 2016.

Toco y me voy

En contrapartida, los técnicos que menos tiempo han permanecido en sus puestos, fueron de equipos “chicos”.

El español Xavi Roura tuvo un paso más que fugaz en Rive Plate, en la temporada 2016, cuando el equipo del Barrio Mburicao quería encontrar un salvador en cualquier lado y a toda costa. Luego de 13 días de haber asumido y un partido dirigido, el DT europeo tuvo problemas con la directiva del “Kelito” y fue cesado del cargo.

Aldo Bobadilla ocupa el segundo lugar y no por haber sido echado, sino por ir en busca de una mejor oportunidad. El exarquero estaba al mando de General Díaz, club al que retornó en diciembre del 2017 tras su paso por Olimpia. Cuando parecía que comenzaría la temporada con el Águila, 17 días después de tomar las riendas, dejó el club luqueño para probar suerte en Libertad, donde tampoco le fue bien.

El tercer escalón de este “odioso” podio, lo ocupa el señor Francisco “Pancho” Rivera, a quien River Plate pidió auxilio durante su estadía en Primera, en el 2016. Estuvo en el cargo solo 19 días y el “Kelito” lo volvió a cesar, para recurrir a Miguel Pavani.

El club más inestable

Pero por supuesto, como no podía ser otro, el “privilegiado” lugar del equipo más inestable y que menos planificación real tiene, es Sportivo Luqueño. Solamente en los últimos dos años y algo, el equipo de la ciudad azul y oro realizó 11 cambios en el timón, con un promedio exacto de una variante cada 3 meses.

Probó con 9 estrategas distintos y el que más duró fue el argentino Javier Sanguinetti, quien estuvo cerca de ocho meses, entre junio del 2016 y febrero del 2017. Al que menos le aguantó, fue al también Argentino Adrián Coria, exasistente técnico del “Tata” Martino.

Coria solo duró 34 días. La presión de la gente y la “genial” directiva auriazul solo le aguantaron un mes. ¿Qué puede hacer un DT en ese tiempo?

Además de Sanguinetti, Luqueño probó en dos ocasiones con Eduardo Rivera, un conocido de la casa y Héctor Marecos, actualmente en Santaní.

El segundo club que más veces cambió fue el otro equipo luqueño, General Díaz. Tuvo ocho cambios de técnico y probó a seis entrenadores; el favorito fue siempre Aldo Bobadilla, quien está sentado en el cargo por tercera ocasión.

El tercer lugar está en manos de Sol de América, uno de los clubes más estables como institución, pero que ha perdido el sentido del proceso. Tuvo siete variantes en el cargo de DT y probó la misma cantidad de profesionales

Los DT’s de siempre

Hay un selecto grupo de entrenadores que ha repetido constantemente, no solo en diferentes clubes, sino que ha tenido varios ciclos en un mismo equipo.

Mario Jara, el entrenador argentino, ha recorrido clubes como rubio Ñu, General Díaz, Luqueño y Deportivo Santaní.

Le sigue los pasos Héctor Marecos, quien también ha recorrido bastante. Tiene en su carpeta Luqueño, un par de veces, General Díaz, Capiatá, Sol de América y ahora Deportivo Santaní. “Gattuso” sorpendió en su momento con el “Depor”, pero después no ha logrado solidificarse definitivamente como un técnico top.

Y otro que últimamente ha recorrido una gran cantidad de clubes, es Gustavo Florentín. Comenzó probando de interino en Cerro Porteño y a partir de ahí, recorrió Capiatá, Luqueño y ahora Guaraní.

La realidad de los grandes

Los grandes no escapan de la realidad del fútbol paraguayo. En teoría deberían ser los clubes que apuesten a procesos serios y concretos, pero son parte de la inestabilidad. La obsesión por conseguir resultados inmediatos, sin importar el cómo, ha obligado tanto a Cerro, Olimpia y hasta Libertad, a cambiar constantemente de timón.

Ahora Olimpia parece encontrarle la vuelta a una planificación seria, con Daniel Garnero como DT. Los frutos comienzan a verse. El Decano es un equipo mecanizado y ha logrado mantener una regularidad, tanto en juego como en resultados. Han pasado casi diez meses y el estratega argentino sigue y más firme que nunca.

El Decano ha cambiado seis veces de técnico, sin contar los interinatos de Mauro Caballero, quien tuvo la posibilidad de ser permanente una vez y tampoco le fue bien. Con Garnero, van siete entrenadores que prueban desde el 2016, incluido Francisco Arce, quien venía dirigiendo desde el 2015.

En Cerro, la cosa pareciera costumbre últimamente. Este año ya tuvo tres técnicos. Comenzó con Leonel Álvarez, experimentó con Luis Zubeldía y ahora parece tomar la cosa en serio y a largo plazo, con Fernando Jubero, quien se ha caracterizado por trabajar siempre apostando a una especie de proceso, al menos eso hizo en Guaraní e intentó con Olimpia y Libertad.

El Ciclón no solo probó a diferentes técnicos, sino además con distintas nacionalidades. Trajo por primera vez a un venezolano, César Farías, quien habló más de lo que su equipo jugó; también experimentó con un colombiano, Leonel Álvarez, con quien salió campeón y parecía encaminar un proceso serio. En el camino también estuvieron Gustavo Morínigo, Gustavo Florentín y dos interinatos.

Por su parte, el Gumarelo no ha podido consolidar un planificación seria. Lo mejor que tuvo en los últimos tiempos, fue el español Fernando Jubero, quien duró un año. Con Roberto Torres también logró un campeonato, pero no bastó para que le aguanten.

Eduardo Villalba está haciéndose cargo del equipo por segunda vez en los últimos tiempos y hasta ahora, los resultados no le han dado la razón a su forma de plantear los partidos.

El resto de los clubes

Guaraní

Nacional

Capiatá

3 de Febrero

Trinidense

General Caballero ZC

Independiente CG

 

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